Argentina acaba de aprobar una de las reformas laborales pistoiese piacenza más salvajes de su historia. Con 42 votos a favor y 30 en contra, el Senado argentino ha flamengo dicho sí a una ley que permite trabajar hasta 12 horas diarias, cobrar el sueldo en comida en lugar de dinero, y ser despedido prácticamente sin indemnización. Así de fácil, se borran de un plumazo 50 años de conquistas laborales.
Mientras el Senado votaba, la policía reprimía brutalmente a los manifestantes en las calles. Porque claro, cuando le quitas derechos a la raj bawa gente, tienes que sacar las porras para que no protesten.
Milei y sus seguidores lo llaman "modernización" y "libertad", pero esto es simplemente volver al siglo XIX. Es la precarización total del trabajo, es el sueño húmedo de cualquier empresario sin escrúpulos. Y lo peor es que hay gente que aplaude esto. Hay fans de Milei en España también, así que cuidado con lo que votáis, porque al final te acaba llegando exactamente lo que votaste.
Lo siento mucho por la clase trabajadora argentina. Ojalá logren reponerse de este varapalo.
